Acaso el Génesis…

Dievas

En el principio Dios creó el cielo y la tierra (Génesis 1:1) …

            Fueron siete días, pero los días de 24 horas no existían. No existía criatura alguna que midiera las horas y puede que Dios no se tomara la molestia de medirlas, puede que esos siete días fueron 7 billones de años, puede que más. Especulemos, porque si las escrituras especulan, no creo yo que el especular sea algo que se pueda monopolizar, luego les contaré cuando era yo un profesional de la especulación. Por ahora disertemos sobre ciertas hipótesis, así que quizás en esos tiempos de ausencias humanas, no había horas, días o años, quizás el tiempo no importaba y lo que importa es que ahora somos parte de todo esto (era el plan), lo demás son pendejadas. Quizás Él toco el agua y con movimiento concéntrico sembró una semilla, una célula que tuvo el permiso divino de reproducir sus núcleos y su bioelectricidad, ¿cómo paras un tren de semejante fuerza? Puede que esas células también tuvieron la libertad de hacer lo que les viniera en gana como el hombre. Si había mucho por hacer pues que se hiciera por sí solo, así puso la vida y esta fue abriéndose camino por sí sola, un campo sembrando en un guijarro flotando en el espacio, no sabemos cuál fue el orden, si la luz o los planetas. ¿Importa acaso?

¿Acaso debería haber creado la gravedad luego de haber creado la tierra? Si no, no tendría sentido. Las escrituras suelen ser infantiles y se saltan las leyes naturales. Puede que sea más fácil, necesitar por ejemplo que el gran padre del absoluto tome un día de descanso. No creemos que poseyera músculos que se cansaran o nervios que se inflamaran, y considerase recostarse en una nube para aliviar sus cayos producto del trabajo, sintiendo luego un ególatra placer, como el arquitecto que diseña una gran ciudad. No creemos que se regodeara en su inmensidad, ni en su ira. De ser perfecto, para qué agregarle estos imperfectos artilugios del hombre, así como pensar que en tiempos de la nada había días, horas o años, lo dicho, pendejadas. El abracadabra textual surtió efecto y luego se armó todo esto. Somos muy pequeños aun para comprender estos amores de caos ordenados, pero ya llegara el día, no hay apuros, no creo además que la génesis comience con la luz y la tierra. Creo que la génesis empezó en el sin comienzo de Dios padre antes de que flotara por ahí como las escrituras dicen (una sábana blanca ondeando en la oscuridad, zigzagueando) meditando durante esos mentados eones que pasaron, no había tiempo y el tiempo no es relevante. Así que siete días es divagar y la divagación se viste de especulación como ya se sabe.

¿Acaso el génesis es más a imagen y semejanza del hombre que de Dios? Todo esto lo suponemos, como lo suponen las santas escrituras, que creemos santas porque puede que alguien pensara que así las tomarían más en serio o en cuenta, no creyendo que sean un engaño, porque el hombre tiene lo necesario cuando de regodearse de sus logros se trata, sino más bien pretendiendo que esto estimule a la contemplación, liberando las necesidades espirituales humanas, aunque sea mucho pedir. A ver si luego los inquisidores no nos ven como el leproso del pueblo, exasperándose, auto complacido, sumergido en sus métodos medievales condescendientes, en hoscos lechos de frío concreto, asegurando fervientemente que durante esa creación que se especula fue parecido a un abracadabra, hubo días y Dios necesito un descanso al séptimo.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

Anuncios

De calaveras y represalias

never_draw_a_skull_bad_luck_man__by_brendan11-d4hh5hy

En todo lo que se refiera al arte, lo que más me crispa, es mi total ausencia de creatividad, y para un amante del arte, portar dicha desgracia es una terrible desdicha, mi arte se resume a garabatos fortuitos y siempre que suelo garabatear, por ejemplo, en la última página de alguna libreta, algo que merezca un poco de microscópica admiración de mi parte, termino dibujando calaveras. Como verán tengo un ego enano y puedo enorgullecerme a veces de mis propias facultades, siendo yo un mal dibujante, no soy un admirador de la muerte, aunque tenga una evidente inherencia a la vida, si no por mi obstinado acto reflejo de dibujar aquello que mejor me sale, siempre me han gustado. En el pasado me decían poseo una mente sombría, por tener siempre esta extraña inclinación de convertir una página en blanco en una necrópolis, pero jamás me han importado las opiniones fuera de todo racionamiento. Una calavera tiene muchos atributos y muchas formas artísticas, que no se diga más, al bosquejar una, suelo disfrutar el romanticismo que evoca según mi punto de vista, imagina si le agregara rayos amarillos en medio, o rosas y espinas alrededor. Puede que suene genérico, pero vaya que puede gozar de una genialidad peculiar, no hay fin para esto, de innumerables alegorías y argumentos, el gozo secreto es reconfortante, mi mano se mueve sola y el desenlace de mis garabatos siempre es el mismo, profundamente abisal, profundamente craneal.

Reparando en ello, hace poco recordé las veces que traté de garabatear iconos gestuales, que siempre quedan muy bien en grafito, en como al final terminaban por sacar sus huesos fuera, viéndome presa de estas osamentas persistentes. Mi mano da buenas formas y esto me gusta, porque puedes agregar sombras y dejar luces, así como dar profundidades. Es como dictar una clase de morfología en la que el espécimen muta de la forma en que te plazca, aunque sean solo sus huesos, así que por alguna razón ignorada estos iconos gestuales nunca fueron tal, solo fueron osamentas, calaveras para ser más exactos. Diseccionaba cabezas a los que les llovía grafito, era natural que tomara yo esos derroteros necrófilos cuando de arte casual se tratara, me guiaba quizá una extraña de ley de gravedad, como esa otra norma personal que dicta, que si vas a crear tonterías, mejor que sea algo deleitable para ti mismo, puede que ello tradujera muchas cosas, una necesidad de catarsis, o algo más que la muerte, porque la verdad no veía muerte en todo aquello, acaso simbología, no me pregunten cual, si la hubo de todas formas me era irrelevante. A veces de improviso he sido sorprendido en medio de mis casuales garabateos y he sido acusado de sufrir una patología indefinible, aunque creo yo ser una persona normal, prefiero distanciarme de las normalidades, por ser estas, terriblemente aburridas y de aburrimientos siempre tengo demasiado. Por eso entre muchas verdades está la de que esas cosas pequeñas y tontas que nuestra psiquis suele expresar de una u otra forma, son en sí minúsculas partes de una vasta constelación que nos habita, cosas buenas y cosas malas, y no es que piense yo que garabatear calaveras sea malo, ver maldad o alguna clase de patología en algunos garabatos, en lo personal me sonaría a extremismo innecesario, tanto como tomar revancha por ello.

Miguel Angel Carrera Farias. Venezuela.
Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

La Gran Danta by Miguel Angel Carrera

Masticadores de Letras

4e5701fd98d3e973f3decdbdd074ac18

La primera vez que Antonio vio al señor del Amazonas a orillas del gran Orinoco quedoaterrado. El sabía de este, de boca de sus padres y abuelos, pero jamás pensó verle y mucho menos de día. El señor del Amazonas era una enorme danta gris que, según sus abuelos, fungía de protector de las inmensas selvas de este continente. La gente antigua era más propensa a creer este tipo de leyendas folclóricas, las nuevas generaciones poco les importaba estas cosas. Esa primera vez Antoniomachete en ristre estaba a orillas del rio esperando a su tío para poder pasar el rio en canoa. El Orinoco estaba revuelto, era época de invierno, y sus aguas turbulentas llenas de pirañas y caimanes tenían ese aspecto amarillo ocre que tanto odiaba, parecían más aguas residuales, o al menos no era el color que un glorioso rio gigante de Latinoamérica debería tener. Era la época…

Ver la entrada original 1.687 palabras más

Desdémona Desciende by Miguel Ángel Carrera

Masticadores de Letras

ad6184276b5706466f79fed713548b8f

—No entiendo cómo puedes estar tranquila, después de todo lo ocurrido     —Dijo Hernández visiblemente irritado, su áspera cara y su nariz gruesa, brillaban por el sudor a la luz de la lámpara aérea, en el centro de la habitación.

— ¡Habla de una maldita vez!— vocifero impaciente, mirándola con desdén, dando un fuerte golpe a la vieja y rallada mesa de metal, sonando aquel golpe como un trueno dentro de una caja.

Esposada a la silla con los brazos cruzados en su espalda, aquella mujer se mantuvo cabizbaja, contemplando la mesa con la mirada perdida y cara inexpresiva, sin inmutarse ante las preguntas de Hernández. De tez pálida, perturbadora belleza y cabellera de apariencia grasosa, despedía un olor desagradable, como si tuviese unas cuantas semanas sin tomar una ducha, llevando al menos casi tres horas en un fuerte interrogatorio sin pronunciar palabra alguna.

Desdémona era la única palabra que había…

Ver la entrada original 1.435 palabras más

Comunismos…

1518103303196415

Hablemos de comunismos, pero no con aversión como suelen hacerlo esos pretendidos defensores del consumo, tampoco con frenesí radical como esos comunistas, que proclaman herejía en cada compra compulsiva o en cada obrero despedido, porque ambos exigen al militante un atrevido culto a sus edictos, ¿qué podemos de decir que vaya más allá de las ideologías pasajeras? .Está el hombre y su vecino de al lado, que saluda cada día, intentando vivir de la forma en que lo han hecho sus ascendentes, (imaginémoslo así). Hablémoslo de forma sencilla y sin tanto tecnicismo, para disfrutarlo más, Hace poco por ejemplo, supe de la conciencia de clase, una famosa teoría Marxista con la que se pretendía dar una bofetada al hombre común para que despertara, (y vaya que despertó), aunque no creemos que de la forma que hubiera deseado Marx, este pensaba que el obrero debía ser consciente de su condición alegando antagonismos, porque más allá de la elocuencia del filósofo testarudo, están los deseos del obrero, si, resulta que a veces, algunos individuos golpeados llamados proletarios (vaya usted a saber para que los innecesarios epítetos indicativos), odian a su empleador, no sabemos porque, pero nunca falta un instigador, y decimos algunos porque otros  andan más pendientes de los recibos que de la militancia, sabemos que cuando el espíritu es instigado a veces se logran alborotar las nueces. Es así como logran emprender la batalla, la protesta, preñada de inconformidades, y algarabías panfletadas, de ahí al odio hay un paso no más, quizás por eso se trasnochan las revoluciones ¿Por qué? Quien sabe, el hombre es fácil de enfadar, después de todo, los inconformes deambulan por toda las ciudades y las fábricas, si usted viera, están repletas de ellos.

Ya quisiera ser yo un entendido del dogma comunista, así podría divertirme soltándole contradicciones a los laicos del Marxismo, al mismo tiempo podría entender como siendo yo un obrero, decoroso miembro de mi clase, evitaría convertirme en un “burgués” (terrible personaje según el Marx) cuando logre con gran esfuerzo encumbrar mi propia empresa, me convertiría en un patrón entregado a la intemperancia y los sistemas numerales a los ojos de los comunistas, lograría entender como mi propia ideología terminaría por jalarme hacia las cutres cuchitriles de mi insatisfacción, para mantener mi digna clase obrera. Porque pienso que si debo evitar convertirme en aquello que Marx rechaza, entonces mejor quedarme donde estoy, divago quizás, como ya dije no soy un experto y probablemente meta la pata en todo esto, por eso mi mente se niega a usar esa brújula tan desgastada, legada por Lenin y Marx, eso me hace sentirme tan apachurrado como un tomate, no quiero andar en boca de los capitalistas defensores del consumo, hablarían mal de mí, me acusarían de militante de doctrinas caducas o de indeseable saboteador de los medios de producción, pero si frecuento a los capitalistas, entonces andaría en boca de los comunistas, me acusarían de ser un esclavo del mercado y el sistema numeral, un voluntarioso prisionero de la burguesía, a cuanta confusión te empujan los credos de la voluntariosa lucha social.

No creo yo que alguien haya influenciado mi juicio, alienándome con una gran disertación sobre derechos obreros, patrones crueles e injusticias salariales, tampoco recuerdo que alguien me haya dormido con una charla sobre la importancia de la producción en masa, las altas ganancias y el consumo necesario, pues he sabido de personas que terminan con las camisas rotas, porque ambos desafueros le halaron y le halan llevándole al desconcierto, también supe que esa camisa era muy necesaria para uniformar y mover los medios de producción, porque así se lleva comida a la mesa y así lo exige el capital. Suelo pensar callado en medio de un buen almuerzo, lo superfluo de los obstinados de este terco enlace, yo no puedo profesar dogmas irrompibles, prefiero profesar la armoniosa libertad de las palabras, sin encasillarme en un activismo determinado, disculpen mi incomoda franqueza, que no haya hablado con elocuencia sobre conceptos de libros y autores, no sé qué pensar de uno u otro, estos necios no han sabido ver lo indispensable en la universalidad del equilibrio, prefiero estar libre de esos conflictos, así voy más tranquilo por las calles, no creyendo que el amor de hermanos sea sectorizable, que sea saludable parcelar al hombre, tampoco que las militancias deban cogernos prisioneros y si me preguntan, esa cacareada conciencia de clases me suena más a guerras que a conciencias, podríamos llamarle conciencia del resentimiento.

 

 MIguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

 Copyrighted.com Registered & Protected 
X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

Del Rencor a la Sabiduría

1503093853633754

La forma de ver las cosas por el ojo humano es muy variada cuando de experiencias se trata, no es fácil lidiar con todo esto, por lo general culpamos a Dios por las miserias del mundo cuando hemos sido nosotros mismos quienes lo hemos llenado de iniquidad y odio, no es mentira, basta mirar las noticias en la tele un rato para ver un poco como esta todo. La característica negativa más común y notoria en el ser humano probablemente sea el rencor, ese óbice negro que se ancla ahí en nuestro espíritu como una anemona ponzoñosa negándose a soltarnos, deshacerse de ese veneno resulta para muchos algo titánico de lograr la mayoría de las veces por negarse a abrir su corazón, no es nada fácil limpiar el corazón de la mugre al que solemos exponerlo casi a diario usando como excusa la misma razón de que el mundo es así.

¿Alguna vez han escuchado en una conversación cotidiana con alguna amistad, como esta sufrió un percance amoroso o amistoso y le fue sumamente mal?  De seguro que sí, nos pasa a todos, nadie se salva de eso, quizás ¿un amig@ cuya pareja le hizo una mala jugada, o un amigo quien lo traiciono estafándolo o pagándole con una mala moneda el que le brindara su amistad sincera y desinteresada?, son clásicos, jamás faltara alguien de tus amistades o familiares que sufran eso y quieran contarte. La cuestión es que al final siempre se sueltan la frase que más suelo escuchar, “Por eso uno se vuelve un desgraciado con los demás, de ahora en adelante seré malo y desgraciado con la gente” o “con los hombres hay que ser unos perros, no creeré más en ellos” o viceversa ya sea si es hombre o mujer, también está el “Mi amigo me traiciono, fui bueno con él, lo ayude y al final me dio una puñalada por la espalda”, es típico, lo he escuchado muchísimas veces, siempre que escucho esto me hace pensar.

Hace poco conversando con una amiga me contaba exactamente lo mismo, muy enamorada de su novio, sobre como era feliz viviendo su amor idílico ideal y como todo iba de maravilla hasta que lo descubrió engañándola, lógicamente todas estas situaciones son sumamente dolorosas, nadie quiere ser traicionado o engañado o cortado, pero mucho más mala fue la afirmación final, decidida y aparentemente tajante que tomo diciendo “No volveré a creer en los hombres, no seré más la dulce estúpida, de ahora en adelante seré una Coño d$%”&]! con los hombres”, por supuesto era algo que indudablemente me esperaba así que decidí por primera vez opinar sobre tal caso y hablar con ella explicándole mi punto de vista, entonces le dije: “¿En serio? Entonces no has entendido nada, no has aprendido nada, tantas lágrimas, tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta lucha para nada, simplemente sufriste por nada, perdiste el tiempo” lógicamente ella me pregunto algo sorprendida por qué, y le explique: “La providencia ha puesto esta tremenda experiencia de vida delante de ti, en la que sufriste y lloraste para que sacaras provecho de ella, los problemas no importa de qué índole están dirigidas a hacernos cada día más sabios, por eso le dicen experiencia, son enseñanzas de vida, están para que las aceptemos con verdadera humildad, con amor, para que aprendamos de ella y cada día ser mejores personas, escúchame bien, mejores personas, no peores.

En cambio tú has decidido echar todo a la basura y portarte como una niña de 6 años que se molesta porque su mama no le llevo al parque, diciendo que de ahora en adelante serás peor persona que antes llenándote de rencor contra los demás incluyendo personas que aún no conoces ya que hablas de futuros hombres creo yo, entonces no entiendo dónde está tu aprendizaje, entonces no entiendo cuál fue la finalidad de vivir todo eso, ¿de qué te sirve sufrir si no saldrás fortalecida de todo ello? ¿Qué aprendiste? ¿Cuál es tu fin entonces? ¿Quieres ser adulta? Entonces asume tu adultez y afronta los problemas con madurez, no como una niña de 6 años molestándote y pataleando. Toma decisiones sanas, equilibradas que estén dirigidas a algo positivo, entrégate al amor, confía en dios, se mejor persona y no caigas en el error de llenarte de rencor contra el mundo solo porque sufriste un desengaño, no le eches la culpa a los demás por no saber ver en tu interior el tamaño de la experiencia que tuviste y la forma en que debes afrontarlo, o sigue perdiendo el tiempo, no saques provecho a la experiencia y se peor persona cada día condenándote a repetir los mismos errores siempre, tu escoges”. Luego de le decirle todo esto me miro y se quedó pensativa, debo decir que afortunadamente no se lo tomo a mal y aunque luego dijo poco, algo dubitativo, en su expresión vi que lo que le dije al menos la hizo pensar un poco, me alivio la posibilidad de que así podría haber sido.

No solo pasa en el amor, pasa en todos los aspectos de la vida, ese tipo de malas experiencias están dirigidas a eso, hacernos más prudentes o sabios cada día, siempre, pero por lo general nos dejamos llevar por la rabia inmadura de lloriquear por no conseguir que las cosas pasen en la forma en que nosotros queríamos o esperábamos. El mundo siempre será una apuesta, una lotería, unas veces reiremos y otras lloraremos, es así que poco a poco las buenas y malas experiencias van formando fuerza de carácter y valores en nosotros, y mientras unos le echan la culpa a Dios o a los demás, otros preferimos verlo desde el punto de vista más analítico y pensar el porqué de las cosas un poco más en profundidad, por ejemplo ¿que hicimos o dejamos de hacer para que todo terminara mal? recordemos que la contemplación profunda trae consigo la compresión y mientras más compresión de las cosas que nos pasan y nos rodean acogeremos con mejor actitud todo, entonces ¿Por qué llenarnos de rencor?  Sé que este comportamiento es muy común como ya dije pero que necesario es analizarlo y enmendar si piensa usted que debe hacerlo para madurar mucho más y ser más felices de alguna u otra forma. Debemos eso sí, en el futuro, estar más alertas y ser más cuidadosos, entendiendo dentro de todo esto que es válido siempre el “error y acierto” como piedra angular del aprendizaje. Siempre sonriamos con inmejorable espíritu de lucha, buen corazón, altruismo, siempre dispuestos a ayudar, entender que no es nuestra voluntad la que debe hacerse, es la voluntad de Dios la que definirá nuestras vidas confiando siempre en él ciegamente, no dejarnos llenar de la basura que otros nos echan, ahí está, repito, problema a problema, ser mejores personas.

Miguel Ángel Carrera Farías.  Venezuela.
Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

Sobre el Libro de Urantia y la Lectura de otros Libros

150309409238351

Un buen lector del libro de Urantia se precia de ser por lo general una persona analítica, unos más que otros pero es algo inherente al libro por su alto contenido, yo soy lector de Urantia desde el 2004 y desde que empecé a leer no he parado, a pesar de llevar tantos años leyéndolo he aprendido poco y me falta mucho por leerle, confieso que he sido un desordenado absoluto a la hora de leer este maravilloso libro que ha sido para mí todo un regalo de los dioses. Durante estos años que corrieron entre lecturas siempre he considerado el Libro de Urantia una maravilla de la literatura espiritual, teológica e intelectual, y más aún lo considero incluso esencial para el ser humano, opinión muy mía que no pretende ser radical o exagerada. Me he dado cuenta que esa misma esencialidad de la que goza el libro de Urantia es la que quizás ha provocado que muchos de sus lectores se cierren a leer exclusivamente dicho libro y se vuelvan reacios a leer otro tipo de textos sin importa que género, no soy un hombre de recurrencias siendo incluso Urantia mi libro de cabecera, pero ha sido quien ha sembrado en mi la semilla de la diversidad equilibrada. Yo podría leer cualquier libro del mundo (si me llamara la atención, de echo pasa) y sé que de alguna forma me nutriría de él, no importa cuál sea el tabú o cuan nociva podría ser dicha obra, si tus fundamentos espirituales tienen bases de acero puro entonces no hay razón para que tu ser interior se tambalee, solo debes dejar los miedos aun lado y lanzarse al conocimiento general, si lees y te informas sobre un tema en el que no estás de acuerdo luego podrás discutirlo con mayor firmeza con otras personas que debatan tus puntos de vista, no podrás debatir jamás un tema que desconoces, así que contrario a lo que se dice yo pienso que todos los libros son un tesoro.

Por cuenta propia he aprendido que la primera ley natural universal es el equilibrio, por esa misma diversidad intrínseca impresa en cada rincón de este universo que habitamos, este es un concepto propio muy mío al que he llegado leyendo, piensa en algo de este nuestro mundo y conseguirás diversidad en absolutamente todos sus niveles. Creo firmemente que Dios es un enemigo acérrimo de la uniformidad (suponiendo que Dios tiene la capacidad de sentirse enemigo de algo, siendo él solo amor) porque de ser así muchas cosas serían iguales en nuestro cosmos, piénsenlo bien, diversidad animal, diversidad vegetal, diversidad de ambientes, diversidad cósmica, no hay dos planetas iguales, o dos sistemas iguales, por eso sería una de las primeras leyes universales después del amor claro está, ni siquiera es necesario llenarse de algoritmos para calcularlo. La diversidad está impresa en nuestro ADN, está impresa en el átomo, dicho esto se podría decir que cerrarse a ella sería contra natura, espero que eso no suene a dogma, en mi opinión es un postulado obvio.

A veces pienso que quizás esa actitud dependiente que ostentamos es la que nos lleva a cerrarnos en una sola cosa, una sola creencia o una sola lectura, yo comparto mi certeza de un Dios único y jamás pondré eso en duda pero estoy seguro que jamás cerrare mi mente a Bradbury, a García Márquez, a Neruda, a Benedetti, a Galeano y un sinfín de autores que han regalado al mundo su magnas obras, ahí debo incluir incluso los libros de temas negativos ya que informarse de dichas materias como ya dije nos hace tener el conocimiento y el argumento para poder debatirlos. Eso sería para mí un muy grave error, error que jamás cometeré, afirmo esto sabiendo que a veces los años y la experiencia nos hacen cambiar de opinión, yo espero que este no sea el caso. Jamás interrumpiré mi lectura del Libro de Urantia, probablemente lo lea hasta el fin de mis días, pero jamás cerrare mi mente a la literatura mundial, en ella hay tanto que si es pecado entonces conscientemente pecare, siendo el dogma una trampa para el hombre no pienso caer en esa trampa halando yo mismo la palanca.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.
Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

En el Umbral

11111111Montañas de hojas otoñales de muchos colores se apilaban a orillas del riachuelo cristalino que reflejaban su blanco rostro ansioso, adornada por las hojas que poco a poco la tímida corriente le va arrancando a la orilla, mientras la piedras sumergidas en el lecho del rió danzan cantando esa canción que la naturaleza suele regalarnos siempre, ella acostada sobre la hierba con ambas manos en la barbilla observaba con melancolía ese imparable baile fruto del azar, de la gravedad  o de dios.  Absorta se preguntaba cómo podía haber imaginado que en medio de la plenitud del amor se encontraría de repente sola en medio del campo sin la ya casi acostumbrada presencia de él, como tomados de las manos daban vueltas mirando el cielo como un par de niños jugueteando gritando y riendo jubilosos, sintiendo que vestían de felicidad, que nada entonces les hacía falta, ahora recordar esos días le hacían daño, quemaban sus entrañas, inexplicablemente le dolía el alma, trata de calmarse así misma diciéndose con firme certeza que el tiempo pasara rápido, que el regresara y todo volverá a la normalidad, entonces ese mundo gris que le rodea volverá a tener color, todo tendrá sentido nuevamente, será un descanso a su afligido y duramente golpeado corazón.

Reparando en ello resuelve alimentarse de antiguos y felices momentos, eso le causa leve sosiego, cierra los ojos y recuerda la noche cálida en la que sentados en la cima de la pequeña colina que colinda con su casa, veían extasiados el cielo nocturno salpicado con cientos de miles de estrellas titilantes, sin mirarse uno al otro, solo a las estrellas, solo sintiéndose en el abrazo aquellas noches de noviembre,  hablando del incierto futuro, la incertidumbre que emociona, una suave mezcla de adrenalina y amor ilusionado, como un buen y añejo vino que despierta el más sensible de los sentidos al catar su pureza, ahí, entonces no puede evitarlo, las lagrimas inunda sus delineados ojos con sorpresa y una recorre lentamente entre su nariz y su mejilla izquierda llegando a la comisura de los labios, tristeza mezclada con algo de felicidad, aprendió con felicidad a amar, ahora aprendía amargamente a extrañar, esas cosas le hacían pensar infantilmente en la posibilidad de poseer la magia de las fabulas de su niñez para invocar un sortilegio y traerlo a sus brazos con la velocidad de sus pensamientos, pero se sonrojaba sintiéndose como una tonta por permitirse así misma desear tal fantasía, intentando luego disculparse consigo misma admitiendo para si, que en el dolor de la desesperación se recurre a cualquier cosa, deseo o pensamiento. Al fin y al cabo ella merecía darse eso al menos, pensó, total son cosas que morirían con ella y nadie en el mundo las sabría.

Verse ahí acostada boca abajo teniendo ese tipo de pensamientos se le hizo al rato algo agridulce,  dilucidar un amor como el que ella sentía desde el punto de vista de la separación que sufría era algo nuevo para ella, en las novelas románticas que su madre guardaba en la gaveta izquierda de su cama y que ella ocasionalmente por simple curiosidad o ociosidad había leído por pedazos, los idilios llenos de lagrimas, pasión y problemas, eran algo soso, forzado e incluso cursi para ella, jamás paso por su cabeza que sufriría una epopeya del corazón como la de dichas novelas que en 250 páginas llenas de cursilerías el final feliz estaba asegurado pues era lo tradicionalmente esperado por las asiduas consumidoras de esas ediciones.

-Que tontería!    –Pensó-

-Mi final será de lagrimas y el terminara en brazos de quien sabe quien…

Se sorprendió así misma de pasar de un pensamiento tan adolescente como el de traerlo de vuelta con magia a uno tan maduro como el de la fría resignación, al menos eso creía,  eso la animo a dejar de pensar tanta tontería, levantarse para irse y tratar de dejar todo en ese mismo lugar, largarse sin llevarse tanto pensamiento encima, animarse a seguir su vida, dejar que el tiempo hable por sí solo y no esperar indefinidamente que el vuelva para retomar su vida donde la dejo la última vez que se abrazaron, tenía esa loca idea que cuando deseas algo no se da y si lo rechazas o no lo deseas ya, terminar por pasar, porque la vida siempre querrá jugarte una mala pasada, quizás podría ser causa y efecto como su padre solía decir cuando trataba de enseñarle algo, en la época en que era una inocente adolescente que escribía sus experiencias románticas escolares en un diario rosa de pequeño y débil candado de latón de manufactura china. Su vida había sido sencilla mientras el amor que todo lo complica no había tocado su puerta, en ese momento de juventud su diario acontecer pasaba entre la escolaridad, los que haceres del hogar y sus salidas sabatinas ocasionales con sus amigas, se es ingenua en la juventud pensaba a veces, con la edad suficiente ya para reflexionar con mas claridad, aunque no se le diera bien todo el tiempo, ironizaba.

Le molestaba pensar tanto, sin darse cuenta se perdía por minutos entre sus elucubraciones que casi siempre terminaban cual laberinto sin salida haciéndola pensar repetidamente en lo mismo muchas veces. Por eso sus ratos consigo misma eran tan meditabundos, tan dubitativos, no era una mujer insegura pero solía pecar muchas veces de pesimista a la hora de esperar resultados positivos, por eso pensar cosas más productivas y alejada de toda imagen de él, le parecía la idea más sensata, una buena forma de ocupar la mente y dejar de pensar en un amor desbaratado por la distancia en la que ambos ignoraban que hacia el otro o en que andaba metido, mientras caminaba el pequeño sendero de vuelta alejándose del riachuelo y el desfile de hojas secas en su pequeña corriente, se enjugo las lagrimas y sonrió con pesadumbres al pensar que muy a pesar de de su firme decisión, su mente terminaría traicionándola y la imagen de su lejano amor volviendo a casa la asaltaría en cualquier momento, tan inevitable como la gravedad misma, se conocía muy bien, conocía sus flaquezas, ya casi al final del angosto sendero  adornado de hierba buena y pasto que terminaba en la fila de arboles que bordeaban  de cerca el riachuelo, diviso su pequeña pero hermosa casa, atinadamente pintada de blanco que la hacía resaltar sobre el verde oscuro de los arboles que le rodeaban y el verde vivo del pasto que adornaba el jardín frontal que su madre tan amorosamente cuidaba.

Interminablemente pensativa, seguía buscando la forma de arrancarse por un tiempo al menos, ese amor que de tanto darle vueltas en la cabeza estaba a punto de volverla loca. Podía pensar en las compras que debía hacer, en la ropa que debía lavar o en el almuerzo que debía preparar, un clavo sacando otro clavo, así comenzó de inmediato, a su edad aun vivía con sus padres, cosa que amaba,  su gran belleza al estilo de esas mujeres de los 60s, era algo muy conocido en su pequeña comunidad, una local Greta Garbo diría el viejo y amable dueño de la pequeña tienda de víveres donde ella solía ir los sábados con sus padres desde que ella tenía memoria. Eso decía la gente en general, nunca le prestó mucha atención a eso, pensaba que no le había servido de mucho dado que a su edad ya debería estar casada, sintiéndose al mismo tiempo una mujer de sentimientos sinceros y buena educación del hogar, por eso al comienzo de la relación, que había nacido en una feria local anual donde un cruce de miradas termino en una pista de baile conversando cosas que no venían al caso pero que la atracción mutua dejaba pasar por alto, se sintió inmensamente esperanzada, después de unos meses, una corazonada le decía que esto era definitivo, que era la hora de entregarse en cuerpo y alma , sin miedos, muy a pesar de cómo había terminado todo, ella no lo culpaba a él, esta vez no, culpaba a la providencia por antojarse de separarlos tan caprichosamente en el momento en que ella se sentía más segura que nunca del camino que había tomado su vida, sintiéndose entre sus brazos sentía que su mundo se completaba, entre besos y sonrisas como esas vueltas tomados de la mano cual niños, la hacían sentirse tan llena de dicha, la hacia olvidarse del resto del mundo, todo eso se había esfumado, se sentía engañada por la vida, burlada cruelmente, a mitad de camino entre los árboles y su casa, contemplo las cuerdas de tender ropa vacías, -Que ironía…quedare para esto. –pensó obstinada, probablemente una vieja solterona, amargada viviendo con su gato. Una imagen típica de las solteronas de antaño.

Caminaba lento para tratar inconscientemente de pensar un poco más, muy a pesar de querer evitarlo, antes de que su madre la distraiga con algún chisme de iglesia, cosa que tenía poco o nada de interés para ella, sin más, se vio parada inmóvil en el umbral del corredor que da a la puerta de la entrada principal, estando ahí se lleno de valor para tomar una decisión definitiva, ¿Qué debía hacer para arrancarse eso que la atormentaba tanto y volver a la normalidad? Jamás considero siquiera consultar tan difícil decisión con su mejor amiga, de ánimo siempre despreocupado, ella de seguro terminaría dándole un concejo alocado que no tendría buen término, temía al concejo de su madre, quien conservadora le respondería algo que de antemano sabia no le gustaría, así que estaba sola en medio de esa encrucijada de su vida en la que probablemente no terminaría por decidirse. Ese umbral por algunos minutos que se le hicieron largos se convirtió en el estrado de un juzgado donde ella debía dictar sentencia.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.
Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

Oscuridad Parte. 01 – Relato

osc.

Abaddona moría de arrepentimiento, era una hiel que le corroía las entrañas, de pie sobre una colina de la aquella bahía que suele visitar, mirando el mar fijamente, pensando en su enclaustro planetario, contemplando como el mar serpentea miles de luces con la luz del sol de mediodía, bañando los pequeños barcos pesqueros, los flacos muelles de madera vieja y gastada, las quemadas espaldas de los pescadores, todo aquello enmarcado por las verdes colinas y los monolitos de roca que rodeaban todo aquello, el azul turquesa brillante, la brisa marina, el aroma del salitre y el rumor de las olas rompiendo siempre lo tranquilizaban, podía sentir un poco la inmensidad de la creación, por eso venia aquí cuando la depresión lo asediaba, en su milenaria vida esta era un pesado grillete que arrastrar en este incomunicado planeta. Ahí, parado en ese extremo de las frías islas Feroé, cerca de uno de los portales de traslado esculpidos por ellos mismos en el pasado, miraba el océano con ánimo calmo, taciturno, con ambos manos en los bolsillos, esperando que Azazel dijera sus primeras palabras parado a pocos metros detrás de él, este llevaba rato observándolo en silencio, pensando en una nueva manera de convencerlo, a fin de cuentas eran enemigos y hermanos, después de unos minutos de silencio incomodo Abaddona se decidió a hablar sin quitar la vista del horizonte.

-¿Qué pasa Aza? ¿Tu jefe te envió solo a observarme? Habla de una vez para que puedas irte.

Aza bajo lo mirada mientras sonreía irónico.

-Vamos Abad, ¿Qué estamos haciendo?  Tenemos siglos en esto, eres de nuestras huestes y Abraxas está dispuesto a aceptarte de nuevo si vuelves a nuestra causa viejo amigo, sabes que hemos hecho avances con nuestra lucha, no sigas del lado equivocado, más tarde o más temprano venceremos.

Abad miraba el mar sin inmutarse mientras oía.

-La rebelión del dragón fracasó hace muchos siglos ya Aza, Lucifer y Satanás están encerrados en los planetas de prisión, se acabó, yo solo veo que ustedes resisten lo que pueden, esto fue un error y todo debe volver a su cauce, así que yo no tratare de convencerte de lo contrario, has lo que debas.

-Estas ciego Abad, no importa cuánto tiempo tome, venceremos, el hombre es presa fácil, es débil, la herramienta perfecta para ganar.

Abaddona al fin volteo hacia Azazel.

-Aza eres un idiota, ¿Qué te hace pensar que lograras convencerme? Cuando nos incomunicaron ya todo estaba perdido.

Abaddona lo miro fijamente dejando ver que no había lugar a dudas, y le dijo secamente.

-Lárgate!  No hay nada más que decir viejo amigo, aquí estaré para ti si algún día te arrepientes de toda esta locura.

Azazel lo miro a los ojos y sonrió, en ese momento decidió irse, no había nada más que hacer por el momento, en el fondo ambos sabían que eso no había terminado, así que le dio la espalda y mientras caminaba hacia el portal hiso un ademan con la mano mientras decía sin voltear.

-Los perros de Abraxas te darán cacería viejo amigo y no podré hacer nada por ti, sabes dónde buscarme si te decides antes de que sea tarde.

Luego de esto desapareció por el portal dejando a Abad solo, aun mirando el mar desde lo alto de aquella colina. El y Azazel fueron hermanos y compañeros desde que ambos fueron creados en las profundidades del universo, creados para ayudar en la administración de civilizaciones, hijos directos de las deidades cuyo origen era el Dios mismo, ángeles caídos en desgracia, atrapados en un planeta rebelde incomunicado, confundidos ante la violenta caída del hasta entonces luminoso ángel administrador Lucifer, como millones de otros ángeles y serafines ante la errónea declaración de libertad. Abadonna tampoco comprendía como un ser de semejante perfección proponía semejante revolución abyecta, eso hizo que muchos siguieran al gran apostata, se sentía aun algo confundido pero plenamente arrepentido de haber cometido semejante error, en cambio Azazel estaba más que seguro de su decisión y haría lo que fuera por la cause rebelde, incluso aniquilar la existencia de lo que sea amenazara su cometido sin importar el amor de hermanos.

Abad paro sus pensamientos y se dirigió hacia el portal, debía ir a París, ahí se encontraría con el viejo Khamael, un ser intermedio brillante venido a menos después de la rebelión, igual que algunos otras personalidades como Abad había podido encarnar de alguna forma para poder actuar entre los seres humanos, junto al fiel Noah, colaboraban con otros seres humanos leales en la milenaria guerra que aún se desarrollaba en las sombras, paralela a la vida gris que el ser humano había adoptado con los siglos, ya en el portal de parís se dirigió hacia las catacumbas que pululaban bajos sus calle, ahí Khamael se protegía de los temibles perros de Abraxas, cazadores, las más bajas criaturas de la rebelión, aniquiladores de la vida seráfica abandonada de todo alimento celestial universal, por eso deberían reencarnar cada ciertas décadas, mientras los rebeldes deambulaban a la luz del sol, los leales debían hacerlo a la luz de la luna, en las sombras, en la clandestinidad, serafín, ángel, ser intermedio o humano al ser cazado tenía dos opciones, arrodillarse servilmente ante el príncipe apostata o ser aniquilados y para eso no le daban mucho tiempo para decidirse, pronto enfrentaría su destino…

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.
Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ

Declaración de Poesía

1111111

Tomado del Blog MIL VIDAS VIVIDAS
Siempre fui una persona consciente de mi alma, de mi personalidad espiritual en formación, consciente de esa presencia que primero fue extraña, desconocida que luego paso a ser familiar, lo he dicho miles de veces aquí y allá, mi corazón me grita, atormente la paz en la ignorancia que aun me habita, tan inquieta como un animal salvaje en una jaula, esa agitación no es rabia, no trato de expresar eso, aunque aveces los problemas diarios me descompongan el animo, quizás sean  mas las ansias de respuestas, ansias de resultados, aveces de inmadura impaciencia, pero así es el ser humano de intrincado y extraño, siempre como un pequeño exigiendo y exigiendo. El corazón es solo un órgano que bombea sangre, solo eso, todos lo sabemos, también sabemos que es en la mente donde en realidad residen los sentimientos del hombre, los nobles y los oscuros, el análisis, la comprensión, pero es el corazón quien tiene el sentido poético para identificarlo como tal, como el centro del amor supremo, el hombre desde hace mucho decidió que así fuera, en lo personal me encanta que sea de esa forma, que sea la poesía la que le de ese hermoso significado, es mas romántico aunque suene a estereotipo.
Vivo momentos de cambios radicales en mi vida, momentos realmente sísmicos que han golpeado mi humanidad con la violencia cruda realidad, construir una nueva vida desde cero es una prueba titanica nada fácil pero estoy seguro que sera gratificante en un futuro no tan lejano y digo sera porque quien esto escribe aun no ha llegado a tan ansiada meta. La cumbre que me he puesto como finalidad alcanzar aun es algo difusa, he decidido que los meses vayan diciéndome cual sera el siguiente paso a dar, que el tiempo hable y las situaciones me hagan decidir sobre la marcha, aprendes muchas cosas en el avatar de los días mientras la tormenta golpea tu espalda continuamente, en lo personal mis experiencias han echo que mi siempre extraña mente vea cuanta poesía hay en lo que vivo, en lo que funciona mecánicamente a mi alrededor, ese mundo, esa ciudad infestada de vida humana que día a día se mueve cual reloj suizo en busca del dinero y de la felicidad, he tomado conciencia de la poesia que me rodea como ya dije, observo mientras camino en las calles o a través del ventanal del bus de transporte como la poesia cobra vida por naturaleza, como por acto reflejo, como las imágenes en movimiento se tornan poéticas, como lo bueno, lo malo y lo trágico traducen poesia en mi mente.
¿Estoy loco? quizás, de ser así entonces la locura es maravillosa y mi rara óptica del medio ambiente de concreto que inevitablemente me rodea sigue dándole a mi psiquis mas ingredientes gramaticales para expresar en un lenguaje romanticamente personal lo que dentro de mi, lucha violentamente por salir, así, se podría decir que el arte se esconde en cada rincón de este agitado mundo, quizás yo lo veo así porque mi mente se despertó a otras cosas de la vida o porque me he propuesto a verlo así, desde hace unos años atrás cuando viví mi despertar espiritual, le declare la guerra a los conceptos vacíos, lo que para mi carecía de sentido importante, pero son mis guerras personales, privadas,  es el camino que decidí recorrer, pero siempre depende de la persona, lo que es banal para unos es importante para otros, por eso intento lo mas que puedo respetar la diversidad de pensamiento, lo mas humanamente sano es pasar de la discusión a la comprensión como experiencia personal, pero no colectiva, como ya dije cada quien recorre su sendero de la vida como le da la gana y discutir los porques me fastidia.
A las cosas que veo en mi opinion hermosas decidí darles un concepto poético sublime, algo personal muy mio que nadie puede robarme,poesia amigos míos, aunque sea según he sabido, la menos leída del mundo literario (no lo creo), es la que me ha dado libertad espiritual suprema de expresarme de una forma tan libre que no creo conseguiré en ninguna otra forma de expresión escrita, el concepto de por si, el proceso de por si,  es poesia, el poeta obtiene su lírica de las cosas mas sencillas hasta las cosas mas hermosas del mundo, la naturaleza esta ahí delante nuestro, regalándonos belleza quizás para que haya armonía entre lo sublime del espíritu humano y ese mundo que le rodea. Ambas deben estar conectadas, nace entonces ahí el real sentimiento de amor humano, aunque lastimosamente el hombre se empecine en obtener lo material como forma de complacencia personal, y aun así ahí hay poesia. No se porque escribí todo esto, solo me salio así como aquí esta, no importa ha salido bien o mal, alguien me leerá y encontrara sentido a mis palabras o encontrara que son una sarta de desvarios sin sentido de alguien  (yo) que necesita ayuda psiquiátrica, siempre, luego de escribir algo así llega el equilibrio a mi mente y eso siento ahora, acabo de nacer, aun me falta mucho, de momento la poesia es lo que mas tiene sentido para mi, mas adelante nacerá en mi algo que me haga crecer y madurar mas y ese cataclismo que vivo en este momento, entre la risa y el llanto, harán que cada día mi creatividad, mi alma, mi poesia hable por si sola, se amplifique y se alce como un monolito poderoso dentro de mi… denle pues a este texto un sentido poético.
Miguel Angel Carrera Farias.   Venezuela.

Copyrighted.com Registered & Protected  X19V-VD8X-EAXI-2VSJ